Cómo iniciar tu pequeño taller de foamy: un rincón mágico hecho con amor y creatividad
¿Alguna vez has visto esas flores suavecitas, esos adornos para el cabello o esas letras decorativas hechas con un material que parece algodón esponjoso y te has preguntado: “¿yo también podría hacer algo así?”
¡Pues sí, claro que sí!
El fomi (también conocido como goma eva o foamy) es como la masilla de los sueños: fácil de cortar, moldear, pegar… y transformar en verdaderas piezas de arte con tus propias manos.
Y lo mejor: no necesitas ser experta en manualidades ni tener un montón de herramientas. Solo necesitas ganas, un poquito de paciencia… y este pequeño empujón que hoy te doy con todo cariño.

Paso 1: Tu rincón de creatividad (¡no necesita ser grande!)
No te asustes: “taller” no significa una habitación entera llena de máquinas.
Tu taller de fomy puede ser…
la esquina de tu mesa de la cocina,
un cajoncito bajo la cama,
una cajita de madera con rueditas (¡sí, hay unas preciosas en tiendas de manualidades!).
Lo importante es que tengas:

Una superficie plana (aunque sea una tabla sobre las piernas ),
Luz natural o buena iluminación, porque ver bien es crear mejor,
Un lugar fijo para guardar tus cositas, así no se pierde nada y todo está listo para cuando te dé el “impulso creativo”.
Paso 2: Lo básico, básico, básico (¡solo 5 cosas para empezar!)
No necesitas comprar todo de una vez. Empieza con lo esencial y ve sumando a medida que tus proyectos crecen. Aquí va tu kit de inicio:
Fomy en colores neutros o favoritos
(Blanco, rosa palo, marfil, verde menta… ¡elige los que te hagan sentir bien al mirarlos!)
Tijeras de punta fina
(¡No uses las de la cocina! Las de manualidades cortan mejor y son más seguras para detalles pequeños).
Silicón líquido o pistola de silicona (baja temperatura)
(El silicón frío es más amigable para principiantes: no quema y seca rápido).
Lápiz y papel
(Para dibujar tus plantillas: una hoja, un corazón, una flor… ¡a mano libre está bien!)
Paso 3: El primer proyecto: ¡Una rosa sencilla para ti!
Vamos a empezar con algo que te haga sonreír cada vez que lo veas: una rosa de fomy. Es simbólica, femenina… y te recordará que tú también puedes florecer.
Materiales para tu rosa:
Hablemos por WhatsApp...